La integración es un proceso que se
inicia en la afirmación de la discapacidad.
Cuya afirmación conllevará a la familia
(como grupo primario
y apoyo de ese niño) a aceptar la discapacidad, lograr un
equilibrio
para ayudar a esa persona y así iniciar todo un trabajo
para que esa persona logre un desarrollo integral de su personalidad.
Para esto la familia
tendrá que estar bien informada del diagnóstico y pronóstico de la
discapacidad; con la ayuda de profesionales que estarán en
contacto, tanto, con el discapacitado como con la familia.
Normalización e integración connotan una
dimensión personalista de respeto hacia
todo hombre por
entender que por sobre las limitaciones o perturbaciones que este
presente, tiene como tal el derecho a un desarrollo
armónico y pleno de sus potencialidades, a constituirse en
un miembro participante dentro de su comunidad en
iguales condiciones de deberes y derechos que el resto de sus
conciudadanos.
Por lo tanto la normalización y la
integración deben interactuar para darle atención integral al
discapacitado.




No hay comentarios:
Publicar un comentario